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Beneficios de ser vegetariano

EFECTOS BENÉFICOS DE LOS HÁBITOS VEGETARIANOS

Favorables efectos recientes sobre fitoestrógenos

En muchas regiones del mundo el consumo de leguminosas tiene un papel importante en los esquemas alimenticios tradicionales.

Sin embargo, en los países occidentales los granos tienen un papel minoritario en la dieta, a pesar de tener un contenido bajo en grasa ser excelente fuente de proteínas, fibra, varios micronutrientes y fitoelementos. Por ejemplo, los granos de soja son considerados especiales en el grupo de las leguminosas por que son una fuente concentrada de isoflavonas. Dentro de estas se ha reportado a la ipriflavona (derivado sintético) como un compuesto capaz de inhibir la reabsorción ósea por los osteoclastos y de promover la formación de hueso, como es reportado hace poco en el estudio realizado por el Doctor M.Nozaki de el Departamento de Ginecología en la Universidad de Kyushu, Japón, en el cual participaron ciento diez y seis mujeres ooforectomizadas que fueron asignadas a recibir de manera aleatoria placebo, estrógenos equinos conjugados, ipriflavona y estrógenos equinos más ipriflavona.

Los resultados demostraron aumento significativo de la densidad ósea medida por osteodensitometría en los grupos asignados a recibir ipirflavona o ipriflavona más estrógenos equinos conjugados, sugiriendo de esta manera un efecto inhibitorio sobre la resorción ósea y estimulatorio de la formación del hueso.

Las leguminosas, aparte de su efecto estrogénico leve tienen a través de la genisteína un facilitador en la transducción de señales, lo que explicaría el efecto protector sobre el desarrollo de cáncer de seno visto en algunas poblaciones asiáticas.

En cuanto a los cereales, actualmente existe un cúmulo de evidencia científica que apoya la hipótesis en cuanto a que el consumo de dietas bajas en carne y alto contenido de cereales, sobre todo ricos en fibra está asociado a la prevención de enfermedades crónicas.

Respecto al consumo de fibra y enfermedad coronaria existe suficiente evidencia que confirma una relación inversa en el consumo de esta y la presencia de enfermedad coronaria en donde se postula que la fibra soluble disminuye las concentraciones de colesterol plasmático impidiendo su absorción por las vellosidades intestinales.

Existe también evidencia sobre el efecto protector que ejerce el consumo de fibra y leguminosas sobre el desarrollo de cáncer de colon siendo el mecanismo propuesto la alteración en el metabolismo de las ácidos grasos, aumento en el bolo fecal, disminución en el tiempo de tránsito intestinal, la unión a los carcinógenos y modulación de la respuesta hiperglicémica. Los compuestos relacionados con este efecto son: fibra dietética, almidones resistente y oligosacáridos. Los granos enteros también son ricos en compuestos antioxidantes como fenoles, elementos traza y fitoestrógenos (tabla).

En el grupo de los alimentos vegetarianos, actualmente la evidencia epidemiológica apoya la asociación entre alto consumo de vegetales y frutas con efectos protectores sobre el desarrollo de enfermedades crónicas. Los vegetales y las frutas son fuentes ricas de varios nutrientes dentro de los que podemos mencionar vitaminas, elementos traza y fibra dietética. Estos fitoquímicos tienen mecanismos complementarios como la modulación y detoxificación enzimática como en el caso del citocromo P-450, una enzima de primer paso necesaria para la activación de carcinógenos; estimulación del sistema inmune, reducción en la agregabilidad plaquetaria, disminución de la presión arterial y modulación en la síntesis de colesterol

Sin embargo, uno de los hallazgos menos esperados en el campo de la nutrición y epidemiología es la asociación entre el consumo de nueces con un efecto protector sobre el desarrollo de enfermedad coronaria. Las nueces son un importante constituyente de los esquemas alimentarios en poblaciones mediterráneas y asiáticas. El estudio de salud en mujeres de Iowa reporta esta asociación.

Las nueces tienen un bajo contenido en ácidos grasos saturados y alto en ácidos grasos mono y poliinsaturados, adicionalmente existen evidencias que indican que hay otras moléculas bioactivas que ejercen efectos cardioprotectores.

Estos compuestos son: glucosinolatos, indoles, fenoles, flavonoides, isoflavonas y compuestos organo-sulfúricos como dialil-disulfito.

Es por lo tanto recomendable que realicemos algunos cambios en nuestros hábitos alimenticios, los cuales son típicamente occidentales y están basados en el consumo de alimentos cocidos o fritos, lo que degrada los compuestos bioactivos de los elementos evitando de esta manera beneficiarnos de sus efectos protectores.

Como se evidencia en la anterior revisión la utilidad está encaminada a promover el consumo de granos, cereales, frutas, vegetales y nueces buscando efecto sobre la prevención primaria. Sin embargo, es necesario ver el impacto de estas modificaciones en el caso de la prevención secundaria y terciaria de las enfermedades crónicas.

Para esto el Departamento de Nutrición y Dietética de la Univesidad de Loma Linda, California propone un esquema de alimentación piramidal basada en estos alimentos.

Referencias

American Journal of Clinical Nutrition
70: 439-450. (Septiembre), 1999
70: 451-458. (Septiembre), 1999
70: 464-474. (Septiembre), 1999
70: 500-503. (Septiembre), 1999

Fuente: American Journal of Clinical Nutrition, suplemento 3, septiembre 1999

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