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Fin de semana depurativo 17-19 de Febrero de 2012

Descansa en el Hotel Rural La Fuente del Gato, a tan solo 45 minutos de Madrid, en el pequeño y pintoresco pueblo de Olmeda de las Fuentes, de sólo 200 habitantes.

Mímate con nuestro microclima y la armonía y la belleza del entorno, mientras te recuperas de los excesos navideños con zumos crudiveganos ecológicos, infusiones, paseos, silencio, lectura junto a nuestra chimenea…
De la mano de Ana Moreno.

Precio: 120€

Incluye:
- Estancia 2 noches, de viernes a domingo.
- Todas las comidas ecológicas crudiveganas y de ayunoterapia.
- Limitado a 8 personas.

Fecha:  Llegada el Viernes 17 de Febrero de 2012 a partir de las 16h. Salida el Domingo 19 a las 12h
Lugar:  Hotel Rural La Fuente del Gato (Olmeda de las Fuentes, Madrid)
Cómo llegar:  En coche o en bus (nº 261 desde Avda. America)
Precio: 120 euros todo incluido
Reservas:  Se ruega confirmar plaza en ana@anamoreno.com
Nº de cuenta:  2038 1165 96 3002334139  (por favor, indica tu nombre en el ingreso)

Alimentación vegetariana y salud

LOS VEGETARIANOS Y LA SALUD

de la Sociedad Vegetariana Británica (Vegetarian Society UK)

Es sabido que una dieta vegetariana confiere una serie completa de beneficios para la salud. Las investigaciones nos han mostrado que los vegetarianos padecen en menor proporción de enfermedades del corazón, hipertensión, obesidad, diabetes, cánceres diversos, diverticulitis, desórdenes intestinales, cálculos en la vesícula, cálculos en los riñones y osteoporosis (Dwyer, 1988). Las dietas vegetarianas también han sido aplicadas para el tratamiento de diversas dolencias, entre ellas la artritis reumatoide y el síndrome nefrítico.

Dickerson y Davies (1986) estudiaron a grupos de vegetarianos y no-vegetarianos de características semejantes, con respecto a su salud general. Se encontraron con que los vegetarianos hicieron tan sólo el 22% de las visitas a consultas externas que los no-vegetarianos, y el tiempo de estancia en el hospital se redujo de manera similar.

Una dieta vegetariana sana

Una dieta vegetariana típica se ajusta de cerca a las recomendaciones dietéticas para una alimentación sana, establecidas por los expertos, siendo ésta baja en grasas saturadas y alta en fibra, hidratos de carbono complejos, y frutas y verduras frescas.

El informe del NACNE (Comité de Asesoramiento Nacional para la Educación en materia de Nutrición) en el Reino Unido, del año 1983, recomendaba una reducción en el consumo de grasas, particularmente grasas saturadas, y un incremento en la proporción de grasas poliinsaturadas sobre grasas saturadas. También se recomendaba un incremento en el consumo de hidratos de carbono complejos y fibra, y una reducción en el consumo de azúcar y de sal.

La Organización Mundial de la Salud (1990) ha recomendado igualmente una reducción en el consumo de grasas y un incremento en el consumo de hidratos de carbono complejos. También se recomienda aumentar el consumo de frutas, vegetales, cereales y legumbres.

Las indicaciones nutricionales de la Organización Mundial de la Salud, el informe del NACNE y otros organismos especializados constituyen las bases de las recomendaciones para una alimentación sana dadas actualmente por los profesionales de la salud.

Las dietas vegetarianas tienden a ser más bajas en grasas. Taber y Cook (1980) encontraron que los ovo-lacto-vegetarianos consumian una media del 35% de energía en forma de grasas. Un estudio de las dietas seguidas por un grupo de vegetarianos franceses mostró que consumían un 25% menos de grasas al día que los no-vegetarianos (Millet, 1989). Los vegetarianos también tienden a consumir proporcionalmente más grasas poliinsaturadas que saturadas, comparados con los no-vegetarianos. Los productos animales son la principal fuente de grasas saturadas en la dieta.

Las mejores fuentes de hidratos de carbono complejos y de fibras (también llamadas polisacáridos no almidonados o NSPs) son los cereales integrales, vegetales y legumbres, y las dietas vegetarianas tienden a ser ricas en estos nutrientes. Los productos animales no contienen fibra ni hidratos de carbono complejos.

Recientes investigaciones han demostrado la importancia protectora en la dieta de los nutrientes antioxidantes encontrados en las frutas y verduras frescas. Entre estos antioxidantes encontramos la vitamina A en forma de beta-caroteno, la vitamina C y la E. Muchos investigadores ahora creen que estos nutrientes tienen una importancia capital en la reducción del riesgo de padecer enfermedades crónicas como las enfermedades del corazón y el cáncer. Un alto consumo de frutas y verduras frescas es uno de los beneficios de las dietas vegetarianas.

Todos estos factores contribuyen a la demostrada salud de los vegetarianos aunque es difícil valorar cuál es la contribución exacta de cada nutriente. Todas las dietas vegetarianas no son necesariamente sanas, por ejemplo cuando se consume una elevada cantidad de productos lácteos de alto contenido graso.

¿Omnívoros o vegetarianos?

Una buena nutrición: La base del vegetarianismo

LA BUENA NUTRICIÓN: UNA MIRADA A LO BÁSICO DEL VEGETARIANISMO.

de la North American Vegetarian Society

Hace miles de años que los seres humanos sobreviven con las dietas vegetarianas. La dieta llega a ser un tema de interés para varios a causa de un conocimiento creciente de los peligros de los productos animales y los beneficios de una dieta vegetariana. Este folleto es un fuerte punto de partida para aprender lo fundamental de la nutrición vegetariana.

- George Eisman, R.D.

Come Tus Verduras

La nutrición, como ciencia, es joven. Sus “hechos” se desenvuelven todavía. Se sabe bastante para ver que la dieta promedio americana no es ni mucho menos ejemplar. Un artículo que apareció en 1988 en el American Journal of Public Health (La Revista Americana de la Salud Pública) informó que durante un día típico, el 20% de los americanos no comen verduras, el 40% no consumen frutas, y más del 80% no ingieren ningún cereal que contenga mucha fibra.
El típico consumo de fibra fue de 11 gramos al día, y la recomendación es de 20 a 30 gramos o más. Mientras tanto, McDonalds vende millones de hamburguesas mundialmente. ¿Es una alternativa razonable el vegetarianismo? Para saberlo, vamos a mirar los elementos básicos de nutrición y averiguar cómo sale la dieta vegetariana.

Los Carbohidratos

éstos son la fuente más eficaz de combustible para el cuerpo – y una dieta vegetariana normalmente tiene una abundancia de carbohidratos, en su forma de “energía instantánea” en los azúcares sencillos que se encuentran en las frutas, tanto como en su forma compleja en fécula que provee energía durante un período más prolongado. Los carbohidratos complejos se encuentran en los cereales (el arroz, el pan, la pasta), legumbres y verduras, específicamente en las verduras feculentas tales como las patatas, los ñames, el maíz y las calabazas.

Por mucho tiempo temidos como factores de obesidad, los carbohidratos son en efecto satisfacientes. Como las proteínas, contienen aproximadamente 4 calorías por gramo; las grasas tienen 9. Un hombre que necesita 3.000 calorías tendría que comer 30 patatas o 17 tazas de frutas cocidas cotidianamente para mantener su peso si no comiera ningunos otros alimentos.

Los carbohidratos no se convierten tan fácilmente en grasa corporal como las grasas dietéticas porque los carbohidratos se queman más eficazmente como combustible. Las calorías de carbohidratos extras se guardan en el hígado y los músculos como glucógeno (una reserva de energía para el trabajo y los ejercicios) hasta que los límites se alcancen.

Al contrario, la grasa dietética viaja por la sangre y fácilmente se une con los tejidos de grasa.

Las comidas inferiores nutricionalmente tales como el arroz blanco, la harina blanca, el azúcar blanco, los panes y otros alimentos que se hacen de ellos han dado una mala reputación a sus congéneres. Estos alimentos muy procesados no se recomiendan, pero el cuerpo puede asimilarlos mejor que los alimentos grasos.

Los cereales completos ya retienen sus vitaminas naturales, minerales y fibra – y son las fuentes preferidas de carbohidratos complejos. Esto incluyen los productos de harina integral, la avena, el arroz moreno, los productos de masa de maíz, las palomitas, los productos de centeno, el alforfón, la cebada, y el mijo.

La Proteína

Si los vegetarianos consiguiéramos un dólar por cada pregunta que oímos sobre la proteína, ¡todos ya nos habríamos jubilado! Contrariamente a la opinión dominante, proteína y productos animales no son sinónimos, y la soja y la mantequilla de cacahuete no son los únicos alimentos vegetales que la contienen. Todas las plantas contienen proteína, aunque las frutas tienen poca. Además, hay un malentendido persistente sobre que la proteína vegetal no es tan beneficiosa como la que se encuentra en las carnes. William Harris, clarifica uno de estos conceptos erróneos: «La proteína animal es sólo un polímero de aminoácidos, que los animales derivaron de las plantas que consumieron. Así que puedes evitar el intermediario y recibir los componentes directamente de las plantas. Para alcanzar los requisitos diarios propuestos por el “Food and Nutrition Board Recommended Dietary Allowance” para la proteína, necesitas alrededor del 10 por ciento de tus calorías en forma de proteína (brócoli y col, por ejemplo, contienen cada uno el 45% proteína), es difícil no ingerir suficiente proteína.» La mayoría de las verduras, incluyendo todas las verduras que son de un verde oscuro, todas las coles, todos los guisantes y judías verdes frescos, y todos los “brotes” contienen entre el 15 y el 45% de sus calorías en forma de proteína.

De hecho, la única manera de garantizar una deficiencia de proteína con una dieta vegetariana sería no consumir bastantes calorías para mantener el peso normal, comer sólo las frutas que contengan menos del 10% de proteína, o de comer exclusivamente comida de poco valor nutritivo (los dulces).

Pero, ¿qué hay sobre los aminoácidos y la combinación de alimentos vegetarianos para asegurar que esté completa la proteína en la dieta? Sencillamente, no es necesario. Los aminoácidos, componentes de la proteína, se encuentran en todas las comidas derivadas de plantas, e incluyen los 8 aminoácidos esenciales que deben obtener los humanos de su comida. Las verduras y las féculas no refinadas los tienen en abundancia.

Los alimentos vegetarianos que tienen el más alto contenido de proteína incluyen las leguminosas (frijoles y guisantes), los productos de soja (tofú, tempeh, análogos de carne), huevos y queso para los que los consumen, y algunos frutossecos. Conténtese con el hecho de que el recibir bastante proteína no es un problema. Un uso sin límite de los alimentos citados podría resultar que se coma un exceso malsano de proteína. Según John Scharffenberg, los americanos normalmente consumen el doble de la proteína que necesitan. Los adultos deben consumir no más del equivalente de una taza de leguminosas al día.

Demasiada proteína puede ser algo mortal. El estudio epidemiológico más extenso hasta el presente (el de China en 1983-89) descubrió que el mayor riesgo para el infarto, cáncer y diabetes se deriva de la cantidad de proteína, particularmente proteína animal, que se consume. Cuanto más que se come, mayor es el riesgo de contraer estas maldades degenerativas.

Las Grasas

Las grasas añaden sabor, proveen la satisfacción por retardar la evacuación del estómago, y transportan las vitaminas A, D, E y K. El aminoácido esencial que se llama ácido linoleico debe también provenir de la comida, pero “si sólo el 2 por ciento de las calorías son del ácido linoleico, el cuerpo puede arreglarse… Muchos chinos ingieren sólo el 3 porciento de calorías en forma de grasa, y no hay ninguna señal de deficiencia de los ácidos grasos”, escribe Agatha Thrash en “Nutrición para Vegetarianos.”

Las fuentes más comunes en la dieta típica son los productos animales tales como la carne, el pescado, el pollo, el queso, la leche, los huevos, la mantequilla y la manteca, y las grasas vegetales (margarina y otras grasas, aceites para ensaladas y para cocinar, nueces, la mantequilla de cacahuete y el aguacate). Las grasas animales, los aceites de coco y de palma y la manteca de cacao son en su mayor parte saturados. De hecho, significa que esas grasas son sólidas a temperaturas normales, y fisiológicamente, significa que aumentan los niveles de colesterol en la sangre y ayudan a bloquear las arterias y por eso aumentan los riesgos de infarto.

La dieta americana contiene un promedio del 40% de grasas. Aún los especialistas en nutrición que son muy conservadores recomiendan que se lo disminuya al 30%, y muchos médicos y bioquímicos están convencidos de que los adultos deben limitar sus grasas totales al 10% de calorías.

El colesterol se elabora en los hígados de todos los animales y se utiliza para la producción de las hormonas. El cuerpo fabrica todo el que necesita, pero la mayoría de gente sufre de un exceso resultante de la carne, el pescado, el pollo, los huevos y los productos lácteos. El colesterol extra resiste al proceso de desintegración, se deposita en los tejidos y contribuye a la placa arteriosclerótica. Los vegetarianos tienen cantidades consistentemente más bajas de colesterol que los que ingieren carne, y los veganos (que no ingieren ningún producto animal) tienen la cantitad más baja.

La mayoría de los aceites vegetales, como extractos líquidos o como se encuentran en alimentos tales como las nueces, no son saturados. Como todos los alimentos vegetales, no contienen colesterol y se los consideran como mejores para nuestra salud que las grasas animales. Sin embargo, muchos expertos de salud recomiendan que se disminuyan la ingestión total de grasa, incluyendo las vegetales. Las células de la sangre pueden agruparse y bloquear los vasos después de una comida alta en grasas. La grasa excesiva, incluyendo los aceites vegetales, pueden añadirse a los riesgos de cáncer. Además, cuando los aceites no saturados son hidrogenados (les añaden hidrógeno para solidificarlos, como con la margarina), adquieren algunas de las cualidades nocivas de las grasas saturadas naturales.
Normalmente, los vegetarianos comen menos grasa que los omnívoros, y los que son sabios limitan los productos animales y las comidas que contienen mucha grasa.

Las Vitaminas

Con dos excepciones, todas las vitaminas se pueden recibir de las plantas, como se puede ver en la tabla.
Hay muchas más fuentes de estas vitaminas que se ve en la lista de arriba.

Hay dos vitaminas que merecen especial atención. La primera, la vitamina D, en efecto es una hormona. Es vital para el metabolismo del calcio y una deficiencia puede resultar en raquitismo en los niños. La fuente de la vitamina D más natural es la luz del sol sobre la piel, y porque esta vitamina se acumula en el cuerpo, un tiempo razonable en el sol durante los meses del verano deben proveer bastante para el invierno. Los niños que tienen la piel morena y los que viven en climas norteños o en regiones nubladas deben asegurarse de sus fuentes dietéticas de vitamina D. Los especialistas en nutrición recomiendan que no se ingiera más que lo recomendado de 400 I.U. para evitar la toxicidad.

La segunda, la vitamina B12, es esencial para el sistema nervioso y todas las funciones de las células. Se requiere en cantidades microscópicas (menos de un millonésimo de un gramo al día). Aunque se pensaba antes que estaba en alimentos vegetales tales como las algas marinas, las setas y los productos de soja, unos exámenes más modernos demuestran que es posible que la B12 sólo esté presente en los productos especialmente fortificados. Por eso, los vegetarianos que no comen ni huevos ni productos lácteos necesitan asegurarse que tengan una fuente adecuada de la B12.

La deficiencia, tras el tiempo, puede resultar en la degeneración de la médula espinal y en la muerte, aunque casi todos los casos de deficiencia de B12 han sido por mala absorción por el individuo, no resultado de una dieta deficiente. Producida por microorganismos que se encuentran en la tierra y por eso presentes en las superficies no lavadas de frutas y verduras, la B12 puede proveerse por las bacterias en la boca y los intestinos. Pero es posible que esto no baste. Los vegetarianos pueden asegurarse así:

Los vegetarianos pueden obtenerla en los huevos y productos lácteos
Los veganos recientes pueden usar depósitos ya formados por 3 años o más, excepto en el caso de niños y
mujeres embarazadas.
Los alimentos fortificados con B12 puede usarse regularmente; éstos incluyen muchas marcas de levadura
nutricional, muchos análogos de carne (y algunas leches de soja… mire la etiqueta), y aún algunos cereales
comunes.
Pastillas de B12 puede ingerirse (muchas marcas no contienen productos animales).

Los Minerales

Los minerales ayudan a mantener el equilibrio de ácidos en el cuerpo, ayudan a mantener la presión osmótica, con la coagulación de la sangre, proveen un medio para las transmisiones nerviosas y las contracciones de los músculos, y mucho más. Generalmente hay bastantes en una dieta vegetariana de alimentos naturales. Vamos a examinar individualmente los que les interesan más a los vegetarianos prospectivos.

El calcio provee la matriz mineral para los dientes y los huesos, y hace un gran papel en la coagulación de la sangre y las actividades enzimáticas. Las verduras con hojas verde oscuro tienen mucho más calcio por caloría que la leche de vaca. La col, el nabo, las hojas de mostaza, y algunas algas marinas son las reinas del calcio. El brócoli y la algarroba también son buenas muestras. Varios otros alimentos vegetarianos, tales como muchos otros tipos de verduras, los germinados, soja, tortillas de maíz, naranjas, e higos contribuyen bien a las recomendaciones de calcio.

La leche humana, por diseño destinada a satisfacer las necesidades de un bebé durante su período más rápido de crecimiento, sólo tiene 80 mg. de calcio por taza, comparada con los 288 mg. de la leche de vaca. Esto sugiere que, a pesar de la manía reciente por el calcio, las necesidades humanas podrían ser menos que se creían antes, particularmente para los vegetarianos que no agotan sus depósitos de calcio con proteína excesiva (específicamente la proteína animal), la sal del mar, y el nutritivo fósforo (abundante en la carne, los huevos y los productos lecheros).

También, los intestinos absorben el calcio más eficazmente con dietas bajas en calcio que con las altas en calcio, con el resultado que “lo menos es mejor.”

El estudio famoso de China de los 80 encontró que la gente necesita menos calcio que se creía anteriormente y cantidades adecuadas de calcio se pueden obtener de las verduras. T. Colin Campbell, médico, dijo que la osteoporosis tiende a ocurrir en los países donde la ingestión de calcio es la más alta y la mayoría del calcio proviene de los productos lácteos con mucha proteína.

El hierro es necesario para el desarrollo de hemoglobina y se usa en el metabolismo de las proteínas. La carne sí lo provee, pero las cantidades más amplias se encuentran en las verduras del mar tal como las algas dulse y kelp, y las verduras en general contienen más hierro por caloría que ningún otro alimento.

La col, el brócoli y otras verduras verde oscuro son fuentes maravillosas de hierro, así como los frijoles, semillas y cereales integrales. La absorpción de hierro aumenta cuano una fuente de ácido ascórbico (la vitamina C) tal como las verduras verde oscuro, los tomates, o las frutas cítricas se sierve junto al alimento rico en hierro. El uso de cacerolas de hierro colado también contribuyen el hierro a la dieta, especialmente cuando se cocina un alimento acídico tal como la salsa de tomate.

Ha habido una gran presunción de que la fibra, oxalato y fitato de los cereales integrales y ciertas verduras impedían significativamente la absorción de hierro en los vegetarianos, pero ni un sólo caso de deficiencia de hierro debida a las plantas se ha probado.

Una práctica que sí contribuye a una tal anemia, sin embargo, es el consumo de la leche de vaca. El Dr. McDougall reporta, «Los productos lácteos son la causa de por lo menos el 50% de las deficiencias de hierro infantiles; esta condición resulta del sangrado del intestino delgado causado por las proteínas lecheras y no se responde a la terapia de hierro hasta que la leche y otros productos lácteos son eliminados.»

El zinc está presente en más de 80 enzimas, trabaja con muchas vitaminas y proteínas, y hace un gran papel en el sistema inmunológico. La deficiencia, generalmente junto con otras condiciones, incluyendo el alcoholismo y la artritis, causa el creciemiento y cicatrización retardados, malformaciones de nervios, y un daño de los sentidos gustativo y olfativo. Las verduras del mar, la avena, las semillas de calabaza y girasol, legumbres con hojas verde oscuro, la levadura nutritiva, y los cereales integrales son unas de las mejores fuentes de zinc. Por lo menos un estudio científico ha sugerido que los fitatos, presentes en productos de cereales tales como panes sin levadura, bloquean la absorción de zinc, pero esta conexión todavía es teórica. Otros estudios, como el que usó a 56 mujeres adventistas del séptimo día, han demostrado niveles normales de zinc, a pesar de la abstención de carnes (de las cuales se puede extraer estos minerales mejor) y un alto nivel de fitatos en la dieta.

La Fibra

Una falta de “lo áspero” se puede asociar con muchas maldades tales como el extreñimiento, el cáncer de colon, la varicosis, problemas del corazón y de las arterias. Para suplementar la cantidad de fibra en la dieta típica de carnes y dulces, la gente ha tragado el salvado de trigo porque su fibra insoluble ayuda con la evacuación. Más recientemente el salvado de avena se ha popularizado porque contiene un alto nivel de fibra insoluble. Sin embargo, se ha sabido por mucho tiempo que una dieta vegetariana, con sus básicos de trigo integral, avena enrollada, y otros cereales ricos en fibra, los frijoles, las verduras y frutas, proveen fibra fácil y deliciosamente.

En Resumen

Es fácil cumplir con sus necesidades nutritivas con una dieta basada en los vegetales. El Comité de Médicos para la Medicina Responsable ha propuesto 4 nuevos grupos alimentarios para ayudarle a planear su menú diario para la salud y nutrición óptimas.

Una cuestión de cambio de hábitos

Que bueno que no me gustan los espárragos,” dice una niña pequeña a su amiga . “Porque si me gustaran, tendría que comerlos, y no los soporto!” Esta cita de Lewis Carroll, el escritor británico del siglo 19, ilustra como el gusto de los niños por la comida depende más de sus expectativas (aprendida de otros) que de sus propias interpretaciones. El hecho que el gusto por la carne o productos lácteos no es parte de el proyecto genético humano a menudo toma por sorpresa a familias que vienen a mi clínica.

Virginia, la madre de dos muchachos adolescentes, llegó a mi oficina en un estado de confusión. Como es típico en muchos papas, ella sentía que el gusto de su familia por la carne, productos lácteos altos en grasa, y postres eran innatos y por lo tanto, un peso que tenían que cargar por toda la vida. “Pense que era natural”, me dijo. “Parece que todos los amigos de mis hijos se atascan de pizza, hamburguesas y papas.” Después meneando la cabeza, agregó, “Aparte, mi esposo moriría sin su bistec y pollo frito!” Como muchas otras esposas y madres, supuso que tratar de cambiar los hábitos alimenticios de su familia sería inútil.

Pero no. Le expliqué que su familia adquirió ese deseo por la carne y otros productos animales a una edad muy temprana; no nacieron con él. No importa que tan cerca examinamos la lengua humana, no encontraremos ninguna papila del gusto de grasa; solo tenemos sensores de lo dulce, agrio, salado y amargo. El deseo por la grasa se aprende, como resultado de la combinación del olor y la suavidad de estos alimentos en la superficie de la boca.

Por ejemplo, se dice que la mantequilla y los helados, se derriten en la boca. Lo que se hace comúnmente para vender algún producto, es combinar la grasa con el azúcar refinada para hacerlo más apetitoso. Esta combinación la encontramos en los postres, pasteles, dulces, galletas, y casi todos los snacks – todos son altos en grasa aunque comúnmente les llamemos “dulces”-

En esencia, el gusto por la grasa es solo un habito, creado por acondicionamiento. Con demasiada frecuencia, los alimentos altos en grasa, o “dulces”, son usados como recompensa para niños con buena conducta. Dr Leann Birch, de la Universidad de Illinois Laboratorio del Desarrollo del Niño, encontró que en los países Occidentales los niños pequeños están condicionados o enseñados a que les gusten los alimentos de origen animales. Por ejemplo, cuantas veces hemos oído decir al los padres, “Puedes comer helado, si te comes tus espinacas.” Inmediatamente suponen que si la nieve es la recompensa, entonces las espinacas son el castigo. Por contraste, la mayoría de los niños en China rural y Japón, que no están expuestos a estas negociaciones, sienten repulsión con solo pensar en comer animales o alimentos hechos de ellos.

Pero, Virgina todavía no estaba totalmente convencida. “Si el gusto por la grasa ya esta totalmente arraigado”, preguntaba, “que puedo hacer con mis hijos?” Buena pregunta. Continué explicándole que los niños mayores, e incluso los adultos , no tienen porque vivir la adicción a la carne o productos lácteos por el resto de sus vidas.
Durante mis 35 años de practica clínica, he visto a muchos padres, e incluso abuelos, de niños en mi clínica cambiar a una dieta basada en alimentos vegetales. Comúnmente esto sucede después de haber encontrado un nivel alto de colesterol en uno de los hijos y después de descubrir que esto forma parte de un patrón familiar.

Estudios clínicos parecen confirmar las experiencias en mi clínica – el gusto por la grasa y productos animales puede cambiarse en poco tiempo. El Dr Richard Mattes, un investigador del Centro de Sentidos Químicos Monell en Filadelfia reportó en 1993 que cuando loas alimentos grasos eran reducidos drásticamente o raramente consumidos, el deseo por ellos declinaba, o hasta desaparecía totalmente, después de 8 a 12 semanas. Una advertencia; también encontró que si
continuaban consumiendo cantidades moderadas de alimentos altos en grasa ya sea como entradas o condimentos, el gusto por la grasa persistía.

Más evidencia clínica viene del Centro de Investigación de Cáncer Fred Hutchinson en Seattle, que estudió a 448 mujeres participantes de un programa para reducir la grasa de sus dietas. La mayoría dijo que mientras estuvieron en el programa, que duró varias semanas, perdieron su gusto por la grasa. Al volver a los alimentos grasosos al finalizar el programa les causó molestias físicas a la mayoría, aunque hubieran perdido el gusto por la grasa o no.

Se les dio “Cuatro Etapas para la Dieta Ideal” (ver emisión de Diciembre 95 Nutrition Advocate para detalles mas completos), a Virginia y a su familia para usar como guía al hacer las compras de comida o al cocinar. Una vez que la familia llegue a la Tercera Etapa, consistiendo de vegetales, frutas, granos integrales, y legumbres, con solo ocasionalmente el consumo de carne y productos lácteos, ya estarán en el camino hacia domar su gusto por la grasa. Para cuando lleguen a la Cuarta Etapa (sin carne o productos lácteos) lo perderán por completo. Ojalá, que los nietos de Virginia no necesiten de estas transiciones. He visto a bebes en la “Cuarta Etapa” que nunca tuvieron que preocuparse de las Etapas uno a la tres!

Mientras niños y adultos saludables parecen necesitar estos cambios graduales de dieta, adultos con enfermedades cardíacas, ataques, u otros desordenes relacionados con la grasa, pueden ir directamente a la Cuarta Etapa sin ningún problema. Dr Dean Ornish ha descubierto que para sus pacientes es más fácil lograr una dieta totalmente basada en los alimentos vegetales cuando se hace repentinamente, sin tener que primero tratar de reducir moderadamente la grasa. Porque
cuentan con el incentivo adicional de la seguridad que esta dieta les dará ganancias positivas a sus salud – niveles de colesterol mas bajos, perdida de peso, y una reducción enorme de los riesgos de muerte por enfermedades cardíacas y cáncer – que no podrían obtener totalmente al seguir consumiendo cantidades modestas de grasa. Después de haber sufrido un leve ataque, mi buen amigo, Dr Spock hico el cambio a los 88 años, ahora acercándose a los 93 esta muy ocupado
escribiendo, hablando y viajando – nunca se ha sentido mejor.

Charles Attwood, M.D. 621. N. Ave. K, Crowley, Luisiana 70526 USA

¿Qué es un vegetariano?

Los principios y las normas basicas del vegetarianismo y del naturismo no son solo considerados como las mejores garantias de salud y de una alimentación equilibrada, sino también a menudo como una filosofía y una postura global del individuo frente al mundo; en definitiva como una manera de alcanzar una forma de vida más gozosa y saludable. En contra de lo que pueda pensarse los vegetarianos no son “comedores de lechuga” y ya está. Un vegetariano es una persona que elige un estilo de vida que engloba todas las facetas de su quehacer diario. Aquí se pretende explicar las propiedades de los principales productos vegetarianos, orientar sobre su utilización ofreciendo una gama de recetas amplia y variada y dar a conocer las normas y los principios basicos de la higiene naturista. Nos anima el hecho de que crece sin cesar el número de personas que desean el retorno a una vida más serena y tranquila, más vinculada a la naturaleza. Estamos frente a la dieta del futuro. La naturaleza es verdaderamente la unica fuente de salud y vida de la que nunca las personas deberíamos habernos alejado.

La alimentación vegetariana no rechaza el progreso, pero sí un cierto aspecto de la evolución, aquél que hace que una aparente mejora suponga en realidad un desequilibrio. Aunque no hay que olvidar que muchos vegetarianos no se alimentan correctamente. No por el mero hecho de no comer carne ha de tenerse uno por saludable, pues en todo momento hay que observar una correcta ingestión variada de todos los nutrientes que nuestro organismo necesita.
El vegetarianismo proclama que se pueden evitar todas las enfermedades, todas las afecciones, siempre que se observen las reglas de higiene naturista y, en particular, que la alimentación diaria sea vegetariana. El retorno a una alimentación casi exclusivamente vegetal, es también un retorno a la naturaleza. Se trata de redescubrir la adhesión inicial del hombre a la tierra. El vegetal ofrece variedad: la variedad de gusto, de la estética y de la cantidad inmensa de sustancias nutritivas. Además teniendo presente que los alimentos con un bajo contenido en proteinas pueden suministrar estas en cantidad suficiente si se consumen también en cantidad suficiente. Y muy importante también será combinar los alimentos adecuadamente para la correcta absorción de proteinas.

El equilibrio de la alimentación es por tanto la condición “sine qua non” de todo régimen alimentario. La segunda condición concierne a la variedad. La variedad de menús suministra al hombre todas las sustancias nutritivas esenciales en las proporciones más equilibradas.

El vegetarianismo es una filosofía alimentaria y no uno más de los muchos regímenes que solo tienen como fin adelgazar, como la única manera de vivir de acuerdo con un estereotipo sociocultural dado. Es importante darse cuenta de que esto se deriva de una determinada manera de pensar respecto a la alimentación, asi como del comportamiento que esta forma de pensar inspira. Es tanto un medio como una manera de concebir la vida y el mundo. El vegetarianismo influye el pensamiento, plantea preguntas, se impone siempre como un símbolo de pureza que tiene que llegar o bien como una pérdida.

El vegetarianismo también puede ser planteado como compromiso individual. No hay otro régimen alimenticio específico más seguido en el mundo, y desde luego en paises del tercer mundo, en los que por una cuestión de higiene y de escasez casi no se consume carne; pero también actualmente en los países occidentales, por razones filosóficas y dietéticas.
Del orígen del mismo término vegetarus: sano, robusto, se deriva la idea fundamental de esta filosofía alimentaria: la imagen del vegetal, que es sano, robusto, símbolo de vida, todo lo contrario que la carne, que a causa de su procedencia (producto nacido de la muerte o muerte en sí misma) no puede representar un símbolo de vida. Sin embargo, sería muy simplista reducir el vegetarianismo a este no consumo de productos a base de carne. El vegetarianismo va más allá y desaconseja los siguientes alimentos:

-Las carnes, embutidos, grasas animales, aves nacidas en criaderos industriales.
-Los alimentos en conserva y los congelados.
-Los cereales refinados, blanqueados, privados de su valor nutritivo, en parte o completamente (pan blanco, harina blanca…)
-Los alimentos industriales tratados quimicamente.
-Las bebidas industriales azucaradas.

En cambio incita a aumentar el consumo de determinados productos:

-Sal marina no refinada.
-Cereales integrales no blanqueados.
-Fruta del tiempo o seca.
-Todos los aceites vegetales de primera prensada en frío (aceite de oliva, …)
-Todo tipo de verduras frescas, crudas o cocinadas al vapor o estofadas, y siempre que sea posible, sin pelar.
-Miel, plantas aromáticas y plantas de todas clases (frescas o secas).
-Legumbres.
-Azucar de caña no refinado.

De esto se desprenden ya algunos de los aspectos fundamentales de la filosofía vegetariana. Uno de ellos es que el cambio puede ser mayor o menor, pero nunca se realizará de forma radical, sino progresivamente. Además, el vegetarianismo es una opción personal y que se lleva a cabo individualmente con voluntad, no de “hacer régimen”, sino de cambiar de mentalidad frente a la propia alimentación. No te fuerces, si te gustan las costumbres sanas, tu cuerpo te pedirá alimentarte sanamente.

Es una reeducación alimentaria, un compromiso personal que esta en total oposicón con el modelo alimentario impuesto por los países industrializados.

Asimismo, va más allá del simple consumo o no consumo de carnes, ya que propone que la producción de alimentos se plantee de forma diferente y que se base en productos de cultura biológica, es decir, sin abonos, sin tratamiento químico, sin colorantes ni conservantes ni aditivos. Propugna una modificación del sistema agroalimentario y justifica esta postura por el hecho de que la alimentación actual sufre una contaminación generalizada, lo que hace que pierda su valor nutritivo. Se opone al conformismo alimentario actual y coloca al individuo, deseoso de convertirse en vegetariano, en la posición de tener que enjuiciarse para encontrarse a sí mismo. En lo que se refiere a los alimentos a base de carne, son muchos los factores que desaconsejan su consumo: el primero y más importante la impureza de este tipo de productos que, al estar al final de la cadena alimentaria, concentran gran cantidad de sustancias tóxicas.

Ana Moreno
ana@anamoreno.com

Beneficios de las dietas ricas en fibra

Durante los últimos 20 años la fibra dietética ha surgido como uno de los principales factores en la prevención y tratamiento de enfermedades crónicas. La alta ingesta de fibra está asociada con bajas concentraciones de colesterol en el suero, bajo riesgo de enfermedades coronarias, presión sanguínea reducida, mejoría del control del peso, mejor control de la glucemia, reducción del riesgo de ciertas formas de cáncer y mejora de la función gastrointestinal. La fibra dietética puede categorizarse en en componentes solubles e insolubles en agua. Las judias secas, ?, y ciertas frutas y vegetales son buenas fuentes de fibra soluble. La mayoría de los alimentos de las plantas son buenas fuentes de fibras insolubles y el salvado de trigo es un concentrado de fibra insoluble. Las recomendaciones dietéticas americanas duplican la injesta de fibra dietética. La inclusión amplia de frutas y vegetales, cereales integrales, judias secas y chícharos ayudan a conseguir estas recomendaciones.

Consideraciones prácticas

Casi todos los individuos pueden aumentar su ingesta de alimentos ricos en fibras si lo hacen gradualmente. El mayor efecto lateral de la alta ingesta de fibra es el incremento de la producción de gas intestinal, la cual disminuye conforme el individuo se adapta a la dieta. Con más de 10.000 pacientes-año de experiencia, nuestro grupo de investigación metabólica no ha encontrado mayores problemas en el uso de dietas altas en fibra y carbo-hidratos.
Según el individuo aumente su ingesta de fibra, debería también aumentar la ingesta de fluido. Los medicamentos para la hiperlipidemia, hipertensión o diabetes podrían reducirse o abandonarse bajo control médico. Los individuos deberían también animarse a realizar actividades aeróbicas regulares tales como pasear, debido a que el ejercicio aumenta los beneficios de la alta ingesta de fibra.
Las dietas bajas en grasa ricas en frutas, vegetales y cereales integrales son apropiadas para individuos de todas las edades mayores de 2 años. De tal forma que tales dietas pueden convertirse en un plan de alimentación para toda la familia para toda la vida?

Conclusiones

Las dietas de fibra reducen los riesgos de las enfermedades predominantes en la sociedad occidental. La evidencia clínica ha establecido el papel de la alta ingesta de fibra en la reducción de la hiperlipidemia, mejora del control de la glucemia y la sensiblilidad a la insulina en los individuos diabéticos, facilitando la pérdida de peso y la reducción de las necesidades de insulina o de agentes orales en los individuos diabéticos obesos, además del mantenimiento de la salud del tracto gastrointestinal. La alta ingesta de fibra y las comidas ricas en fibra son también sugeridas para la protección del cáncer de colón y el CHD, independientemente de las alteraciones de los lípidos. Las dietas vegetarianas ricas en fibra han demostrado disminuir la presión sanguínea en individuos con una ligera a moderada hipertensión, aunque aún no ha sido establecido un efecto independiente de la fibra.
Con la abundante evidencia de los beneficios para la salud de la fibra, deberían hacerse agresivos esfuerzos para la incorporación de ingestas de fibra en las terapias nutricionales para las condiciones metabólicas así como hacer recomendaciones en planes nutricionales para la mejora de la salud. Una dieta alta en fibra generosa en frutas, vegetales, semillas y cereales integrales es un plan nutricional práctico para ser adoptado de por vida.

James W. Anderson, Belinda M. Smith y Nancy J. Gustafson
Am. J. Clin. Nutr., 1994;59(suppl), 1242S-1247S
Texto seleccionado y traducido por Juan Falgueras
email:juanfc@lcc.uma.es

Por qué todos deberiamos hacernos vegetarianos

Un millón de Estadounidenses al año –20.000 a la semana– se hacen vegetarianos. Hay alrededor de 12 millones de vegetarianos sólo en Estados Unidos.

Hay muchos beneficios sorprendentes de salud al ser vegetarianos de los que mucha gente no es consciente. Por ejemplo, el ministerio de sanidad americano no obliga a los fabricantes de embutidos cárnicos a pasar la prueba de la salmonela. Las enfermedades relacionadas con la alimentación con carne y gallinas costó a los Estadounidenses 4.000.000.000 de dólares un año en gastos médicos y perdida de jornales.

Un animal en la cima de la cadena alimentaria come todas las sustancias tóxicas encontradas en su presa y la presa de su presa, etc. Casi todo de estas sustancias tóxicas están relacionadas con el uso abusivo de pesticidas, insecticidas y fertilizantes petroquímicos, usados sobre las cosechas. La Fundación para la Defensa del Medio Ambiente estima que el Estadounidense promedio acumula 1,5 gramos de DDT en su cuerpo.

Alguna gente llega al vegetarianismo por razones medioambientales. Según Miguel Klaper, MD., un autor y director científico en la fundación EarthSave (Salvar la Tierra), escribía en Earthwatch (Observador de la Tierra), afirmando “La etiqueta de precio del supermercado pegada a un filete no incluye la irreemplazable pérdida de suelo de la tierra; las futuras generaciones aún tendrán que pagar muy caro por esto”.

Las generaciones futuras pagarán también por la sobre-pesca que se está haciendo en nuestros océanos. La sobre-pesca ocasiona muertes inútiles de alrededor de 200.000 mamíferos marinos y pájaros, atrapados en redes cada año. Muchas especies de pescado se están extinguiendo.

Los ingenieros agrícolas han comparado la energía gastada para producir cerdo, gallinas y otras carnes con el costo de producir diversos alimentos procedentes de plantas. Han descubierto que el menor de los eficientes alimentos de planta era 10 veces tan eficiente como el alimento animal más eficiente. Son necesarios casi ocho litros de gasolina para producir un kilo de carne alimentada con grano. La producción de carne se ha llamado producción de petróleo.

Hay razones económicas para hacerse vegetariano. Hace tan sólo 35 años las familias de granjeros vendían sus pollos a propietarios y procesadores independientes. Ahora el mercado es controlado por los cultivadores contratados. Este cultivo de contrato es el final de los pequeños granjeros. En la USA de hoy tan sólo 50 grandes corporaciones controlan alrededor del 90% de todas las aves de corral que se producen. Ocho de las cuales llevan la mitad de todo el negocio.

El hambre en el mundo es otra de las razones para hacerse vegetariano. La cantidad de grano que una vaca come en un día podría alimentar a 15 necesitados. Por cada kilo de carne producido 4 personas pasan hambre. ¿Qué tal si uno de esos 4 fuese Ud.?

Los derechos de los animales son una razón más para hacerse vegetariano. Aproximadamente cinco billones los animales se masacran para el alimento cada año. ¿Sabía que a los 6 meses un ternero se castra, descuerna, se le cortan las orejas y se le marca? Como las vacas se subastan, se marcan una y otra vez hasta que finalmente acaban en los mataderos. ¿Sabía usted que una de las preocupaciones principales en la industria del ganado es el de cómo encerrar el mayor número de animales en el menor espacio posible?

Los pollos se tratan también cruelmente. Son encerrados en jaulas tan estrechas que apenas se pueden mover. Los marranos se tratan de la misma manera y frecuentemente se muerden unos a otros estando atados y se llegan a matar. En las industrias granjeras frecuentemente se quitan los rabos a los marranos de modo que se puedan encerrar más marranos en el más pequeño espacio posible. Cuando el resultado final es ganar más, los derechos de los animales desaparecen. Yo me hice vegetariano porque creo que deberíamos comer únicamente alimentos en cuyo origen podamos pensar en paz. Yo no estoy dispuesto a imaginarme a una vaca que se come el pasto en el campo mientras yo me como sus filetes. ¿No creen?

Amy Spence,

Tomado de The Written Word

Colesterol y grasas saturadas

LAS GRASAS Y EL COLESTEROL

de la Sociedad Vegetariana Británica

Las grasas proveen una fuente concentrada de energía en la dieta. Los constituyentes de las grasas son los ácidos grasos. Éstos pueden ser saturados, monoinsaturados, o poliinsaturados. Las comidas ricas en grasas saturadas normalmente son de origen animal. Las grasas vegetales generalmente son insaturadas

Las grasas saturadas aumentan el nivel de colesterol en la sangre. El colesterol está presente en las comidas animales pero no en las vegetales. El colesterol es esencial para el metabolismo pero no se necesita en la dieta puesto que el cuerpo puede producir todo el necesario. Se asocian los niveles altos de colesterol en sangre con un riesgo más elevado de enfermedades cardíacas.

Las grasas y los aceites son esencialmente la misma cosa. Las grasas tienden a estar sólidas a temperaturas normales y los aceites se quedan líquidos. El término “lípidos” incluye las grasas tanto como los aceites.

Estructura y Función

Las grasas consisten en ácidos grasos y glicerol. Casi todas las grasas en nuestro cuerpo y nuestra comida son triglicéridas, conteniendo tres moléculas de glicerol. Se encuentran unos dieciséis ácidos grasos comúnmente en las comidas. La naturaleza de las grasas depende de sus ácidos grasos consituyentes.

Las grasas pueden clasificarse como saturadas, monoinsaturadas, o poliinsaturadas. Su clasificación depende del tipo de unión química presente en el ácido graso. Si un ácido graso tiene todos los átomos de hidrógeno que puede soportar, se le llama saturado. En cambio, si algunos de los átomos de hidrógeno están ausentes y la unión sencilla entre los átomos de carbón se ha reemplazado por una unión doble, es insaturada. Si hay sólo una unión doble es monoinsaturada. Si hay más de una es poliinsaturada. La mayoría de las grasas contienen una proporción de cada uno de esos tres tipos básicos de ácidos grasos pero se describen generalmente según el tipo predominante.

Las grasas saturadas tienden a ser grasas animales y están sólidas a temperatura ambiente. La mantequilla, la manteca, el tocino, y la grasa de la carne son grasas saturadas. Las grasas insaturadas son líquidas a temperatura ambiente. Normalmente, son de origen vegetal, aunque los aceites de pescado también pueden contener muchos ácidos grasos poliinsaturados. Se pueden endurecer los aceites añadiendo átomos de hidrógeno, convirtiendo las uniones dobles en sencillas. Este proceso se llama la hidrogenación. Los aceites vegetales hidrogenizados están presentes a menudo en la margarina u otros alimentos procesados.

Las grasas sirven varias funciones importantes en el cuerpo. Son una buena fuente de energía concentrada y también actúan como vehículos de las vitaminas liposolubles A, D, E y K. Las grasas son esenciales también para la estructura de las membranas celulares y son precursoras de muchas hormonas.

Los Acidos grasos Esenciales

Dos ácidos grasos se sabe que son esenciales. Son el ácido linoleico y el ácido a-linoleico. Deben estar presentes en la dieta porque el cuerpo no puede producirlos. Están presentes en los aceites de girasol y de soja.

El ácido linoleico se convierte en el ácido araquidónico, del cual se obtienen las prostaglandinas y otros compuestos vitales. A causa de esta conversión, el ácido araquidónico no es un ácido graso esencial como se creía antes. El ácido a-linoleico se convierte en ácido eicosapentanoico (AEP) que es importante en el funcionamiento correcto de losnervios. El AEP está presente en los aceites de pescado y se cree que es beneficioso en la reducción d e los síntomas de la artritis y el riesgo de las enfermedades cardíacas. Por esa razón, los aceites de pescado se usan a veces terapéuticamente. Los aceites vegetales que contienen cantidades grandes de ese ácido pueden ser usados como alternativa por los vegetarianos. La linaza y el aceite de linaza son fuentes particularmente ricas en ácido a-linoleico.

El Colesterol

El colesterol pertenece al grupo esterol de las grasas. Está presente en todos los tejidos animales pero está ausente en las plantas. El colesterol es esencial como componente de las membranas celulares y como precursor de los ácidos biliares y de ciertas hormonas. El cuerpo puede producir su propio colesterol, así que no se necesita una fuente dietética.

El colesterol se transporta en forma de diversas proteínas. Estas moléculas complejas se llaman lipoproteínas. Hay cuatro tipos principales de lipoproteínas que se encargan del transporte del colesterol. Las más comunes son las lipoproteínas de baja densidad (LBD) y las de alta densidad (LAD).

El colesterol puede causar placas arteriales si los niveles están demasiado altos. Esto puede resultar en arteriosclerosis, y por eso se lo relaciona con las enfermedades cardíacas. Las LBD causan problemas cardíacos. El colesterol LAD puede ayudar a proteger contra el riesgo de las enfermedades cardíacas.

La cantidad de colesterol dietético no tiene relación clara con los niveles de colesterol en la sangre. El colesterol sanguíneo se relaciona más con la cantidad de grasas saturadas en la dieta, y eso aumenta el nivel de colesterol sanguíneo. Se duda que las grasas insaturadas aumenten el nivel de colesterol en la sangre, y es posible que lo reduzcan.

Acidos grasos trans

Los ácidos grasos insaturados pueden existir en dos formas geométricas diferentes. Estas formas se llaman “cis” y “trans”. Los ácidos grasos insaturados existen naturalmente en la forma “cis”. Durante los procesos de fabricación estos ácidos grasos pueden cambiarse al tipo “trans”. La hidrogenación de la margarina causa este fenómeno. Se ha sugerido que los ácidos grasos trans pueden aumentar el riesgo de las enfermedades cardíacas.

Los Radicales Libres

Los radicales libres son unas moléculas muy reactivas que se han relacionado con las enfermedades cardíacas y el cáncer. Cierto número de factores, incluyendo el consumo de alcohol, el estrés y las contaminaciones ambientales pueden precipitar la generación de los radicales libres en el cuerpo. Los ácidos poliinsaturados también pueden producir radicales libres, especialmente con la exposición a la luz del sol y al calor. Por eso, se dice que es mejor guardar los aceites donde la luz del sol no pueda penetrar. El aceite de oliva monoinsaturado no es tan susceptible a esta conversión, y por eso es una mejor elección para freír.

Los antioxidantes tales como las vitaminas A, C y E ofrecen protección contra los radicales libres. Las frutas y verduras frescas son fuentes ricas de antioxidantes.

Fuentes Dietéticas

Las grasas saturadas casi siempre provienen de los alimentos animales. La carne, los huevos y los productos lácteos contienen grasas saturadas. La manteca y el tocino son grasas saturadas. Los aceites de coco y de palma son fuentes vegetales de grasas saturadas. El aceite de oliva es una grasa monoinsaturada. Las grasas poliinsaturadas generalmente se encuentran en los productos vegetales.

La proporción entre grasas poliinsaturadas y saturadas en la dieta a menudo se llama proporción P:S.

El colesterol está presente en todos los alimentos animales pero no en los vegetales. La yema de huevo y los productos lácteos contienen mucho colesterol.

Ingestión Sugerida

Se cree actualmente que alrededor del 42% de la energía en la típica dieta británica viene de las grasas. Los mejores consejos son reducir esa cifra. El informe del Comité de Aspectos Médicos de la Política Alimentaria (COMA en inglés) sugirieron que no más del 35% de la energía cotidiana debe provenir de las grasas; y el Comité Nacional de Educación Nutricional (NACNE en inglés) recomendó una reducción a no más del 30%. Se da énfasis especial en la reducción de las grasas saturadas en la dieta.

Las dietas vegetarianas tienden a contener menos grasa que las omnívoras. No obstante, los vegetarianos que consumen productos lácteos y alimentos procesados que son altos en grasas probablemente consumen demasiado. Consejos corrientes a los vegetarianos recomiendan que mantengan al mínimo la ingestión de grasas, que eviten los productos lácteos que contienen mucha grasa y los productos procesados, y que utilicen aceite de oliva para las necesidades culinarias.

Carne y enfermedades cardiacas

En USA, las enfermedades del corazón son las mayores causantes de mortalidad. El endurecimiento de las arterias, según el Dr. Paul White, afecta incluso a los niños de 2 años. Todos los estudios relacionados apuntan a la grasa animal y a los depósitos minerales en las arterias, que provocan un duro esfuerzo en el corazón.

En el pasado, el endurecimiento de las arterias se creía causado por alimentos elevados en colesterol procedentes de fuentes animales. Un estudio más reciente del Dr. Gainer demostró que las proteínas eran el factor más contribuyente. Demostró que incluso un ligero aumento en la proteína del plasma sanguíneo puede reducir el transporte de oxígeno en la sangre hasta un 60%… Un investigador danés ha demostrado que la atmósfera deficiente en oxígeno (como las ciudades llenas de smog) induce arteriosclerosis. El Dr. Sainer observó que los conejos con dietas elevadas en proteínas tenían las paredes de los vasos sanguíneos más gruesos que los de la dieta elevada en colesterol.

Oxped Mulher, inventor de la microscópica capilar, mostró a través dc experimentos el beneficio de la dieta vegetariana en las enfermedades relacionadas con el corazón. Afirma:

“La influencia de la dieta vegetariana se presenta en esta forma: Los capilares se relajan y sus circunvoluciones se enderezan. Además podemos ver que esta forma de alimentación causa cierto descanso de la sección periférica de los vasos sanguíneos mientras que la dieta puramente cárnica parece presentar una carga pesada.”

Un estudio de Annand y otro de Yarushalmy y Hilleboe, mostraron en varios países que cuanto mayor era el nivel de consumo de vegetales, menor era el nivel de enfermedades de corazón.

Annand descubrió que la proteína vegetal ejerce una acción protectora poderosa contra la arteriosclerosis en experimentos animales. Groen y sus colaboradores y también Morse y Overlay en sus estudios descubrieron que la proteína vegetal baja el depósito de colesterol.

Una dieta baja en grasa, mantenida durante un período superior a los 3 años, descendió la mortalidad y morbilidad de los pacientes que sufrían atrosclerosís mientras que después de un período de solamente 4 a 5 semanas con una dieta alta en vegetales frescos causó una reducción significante de esta aflicción.

Nutrición en la Nueva Era.
Viktoras Kulvinscas
Mandala Ediciones