"La grandeza de una nación y su progreso moral pueden medirse por
el trato que reciben sus animales"
Mahatma Gandhi
MAHATMA GANDHI
Mohandas Gandhi (1869 - 1948), gran reformador hindú y defensor del vegetarianismo
ético, llegó a Inglaterra en 1888. Su padre era el primer ministro
de un pequeño estado de la costa oeste de la India. Su madre era la cuarta
esposa de su padre, que tenía quince años cuando él nació.
La familia era hindú, perteneciente al tercer rango en la escala de castas,
que comprendía a granjeros y mercaderes. Gandhi adoraba a su madre, vegetariana
y asceta, que podía ayunar fácilmente dos o tres días seguidos.
Pero Gandhi tenía un amigo musulmán que alardeaba de que su valor
ante cualquier fantasma o serpiente eran debidos a que comía carne. Gandhi
siempre había querido ser más alto y más fuerte, así
que comenzó a comer carne en secreto. Pero, tal y como cuenta en su autobiografía
The Story of My Experiments With Truth (La Historia de Mis Experimentos con
Verdad), se sintió culpable por no haber sido capaz de respetar el consejo
de sus padres, así como por darse cuenta de que causaba la muerte de
criaturas inocentes. Nunca más volvió a comer carne; pero para
él fue un tabú más que una filosofía, hasta que
llegó a Londres.
En su autobiografía manifiesta que: "La supremacía del hombre
sobre los animales inferiores no significa que aquél deba destruirlos
para vivir de él, sino al contrario, que el superior debe proteger al
inferior y que debe desarrollarse entre ambos una solidaridad similar a la que
existe entre los hombres".
Se embarcó hacia Inglaterra para estudiar derecho, prometiéndole
a su madre que se abstendría del vino, las mujeres y la carne; a bordo
se encontraba tan nervioso ante la posibilidad de que la comida llevara carne,
que se encerró en su camarote y sobrevivió con fruta y algunas
golosinas que había llevado consigo.
Había concebido Inglaterra como la tierra de los filósofos y los
poetas, el centro de toda civilización. Pero cuando llegó allí,
tuvo muchas dificultades para adaptarse a las ideas occidentales de etiqueta,
a las costumbres y a la forma de vestir. Sus amigos le decían que su
vegetarianismo acabaría por arruinar sus estudios de derecho, así
como su salud. Siempre andaba hambriento, y lo poco que comía le resultada
insípido. Pero un gran día tuvo un golpe de suerte. Caminando
por la calle Farringdon tropezó con un restaurante vegetariano. Allí
comió por fin bien desde que había abandonado su hogar. Se impresionó
con lo que leyó en el restaurante A Plea for Vegetarianism (Alegato al
Vegetarianismo), de Shelley y Henry Salt, publicada en 1886, por dos escritores
que fusionaron la abstinencia de comer carne con muchas grandes reformas sociales.
También leyó The Perfect Way in Diet (El Camino Perfecto de la
Dieta) de Anna Kingsford y The Ethics of Diet (La Ética de la Dieta),
de Howard Williams. Otro libro que influyó mucho en Gandhi fue el Bhagavad
Gita, la expresión más popular de hinduismo, una guía para
la vida diaria, que se convirtió en su "diccionario espiritual".
En 1889 conoció a Henry Salt y a su grupo de vegetarianos, algunos
de los cuales eran miembros de la Sociedad Fabiana y de la Sociedad de Shelley.
Se convirtió en miembro de la Sociedad Vegetariana de Londres, asistiendo
a su conferencia anual y contribuyendo con artículos a sus revistas.
Estando en Londres, estudió otras religiones. Le impresionó el
Sermón de la Montaña; también la grandeza de la austeridad
de la vida del profeta Mahoma. Compartió con sus nuevos amigos desobediencia
social pacífica aparte de vegetarianismo.
En los noventa ejerció como abogado en Sudáfrica, continuando
su defensa periodística. En "La Superioridad del Vegetarianismo",
una carta a "The Natal Mercury" publicada el 3 de febrero de 1896,
argumenta que la abstención de carne conduce a la salud física
y espiritual:
"Nada es más dañino para la facultad espiritual del hombre
que alimentarse de carne. Los más ardientes vegetarianos atribuyen al
agnosticismo, el materialismo y la indiferencia religiosa de nuestra era, el
excesivo consumo de carne y vino, y la consecuente desaparición de la
facultad espiritual del hombre ... La alimentación vegetariana es la
más económica, y su adopción generalizada contribuirá
a mitigar, sino suprimir, el rápido crecimiento del empobrecimiento mundial,
en un mano a mano con la rápida marcha de la civilización materialista
y la acumulación de inmensas riquezas en las manos de unos pocos"
Unos treinta y cinco años más tarde envió una carta a la
Sociedad Vegetariana de Londres,
"Hace cuarenta años me di cuenta que los vegetarianos tenían
bastante difícil seguir su dieta basándose en la salud (...) Las
personas que se hicieron vegetarianas porque sufrían enfermedades (...)
son las que solían fallar. Descubrí que para mantenerse leal al
vegetarianismo, se necesita una base moral (...) un propósito altruista
(...) También encontré que muchos vegetarianos encontraron dificultad
en serlo porque habían hecho de la comida un fetiche y pensaban que comiendo
vegetariano podrían comer tanto (...) como quisieran. Desde luego, esas
personas no podrían mantener su salud (...) Los vegetarianos necesitan
ser tolerantes si quieren convertir a los demás. Adoptar una pequeña
humildad. Debemos apelar al sentido moral de la gente (...) Un hombre es más
que carne. Es el espíritu del hombre lo que nos ocupa. Así, los
vegetarianos deben tener una base moral (...) La base de mi vegetarianismo no
es física, es moral. Si alguien me dice que debo morir si no consumo
carne, incluso bajo consejo médico, prefiero morir (...) Me encantaría
pensar que todos los que nos llamamos vegetarianos a nosotros mismos, tenemos
esta base. Hay cientos de carnívoros que dejan de comer carne. Tiene
que existir una razón definitiva para efectuar el cambio en nuestras
vidas, para que adoptemos hábitos y costumbres diferentes de la sociedad,
incluso cuando algunas veces este cambio puede ofender a los más cercanos
y queridos. No por el mundo debes sacrificar un principio moral (...) "
Cuando regresó a la India, quedó bastante influenciado por un
joven y brillante filósofo, Rajchandra, que se convirtió en su
mentor espiritual convenciéndole de la profundidad del Hinduismo y del
principio de Ahimsa, la piedra angular de la ética hindú, que
consiste en la consideración de la vida, tanto humana como animal.
"Siento que el progreso espiritual nos demanda que dejemos de matar y comer
a nuestros hermanos, criaturas de Dios, y sólo para satisfacer nuestros
pervertidos y sensuales apetitos. La supremacía del hombre sobre el animal
debería demostrarse no sólo avergonzándonos de la bárbara
costumbre de matarlos y devorarlos, sino cuidándolos, protegiéndolos
y amándolos. No comer carne constituye sin la menor duda una gran ayuda
para la evolución y paz de nuestro espíritu"
Mahatma Gandhi
Mientras que hoy es recordado principalmente por la independencia de la India
de Gran Bretaña, ha sido el mayor líder espiritual del siglo XX.
Se diferenciaba de la mayoría de sus contemporáneos vegetarianos
de occidente en su profundo ascetismo. Como Tolstoy, se oponía al control
de la natalidad y no sentía ningún interés por las comidas
vegetarianas muy elaboradas y de gourmet. Su labor benéfica por los hombres
y animales es incesante. Murió asesinado en Nueva Delhi por un hindú
fanático, el 30 de enero de 1948.
Ana Moreno
ana@mundovegetariano.com
Extraído de "La
Historia Vegetariana desde Adán y Eva al Siglo XXI".
Ediciones Mandala. Prólogo por David Román.