LA INDIA (600 - 500 a.C.): HINDUISMO Y JAINISMO
Así como la antigua Grecia es claramente la fuente del vegetarianismo
en occidente, en oriente es la India. La tradición vegetariana se acepta
como parte de la religión hindú y está inevitablemente
relacionada con los conceptos de vaca sagrada y trasmigración de almas.
El hinduismo es la más antigua de las religiones asiáticas y
el más temprano y fuerte apoyo al vegetarianismo. Mientras que otras
grandes religiones pueden atribuirse a un fundador, los principios del hinduismo
son tan antiguos que no se pueden atribuir a ningún individuo en concreto.
Sus raíces están ancladas en los antiguos textos védicos,
escritos en sánscrito, el antecedente de las lenguas indoeuropeas como
latín, griego, alemán o inglés. Estos textos en sánscrito
son muy extensos y continúan impactando en la cultura contemporánea.
Los vedas son los libros sagrados del hinduismo, lo que para occidente representa
la Biblia. Antes que quedar obsoletas, las enseñanzas de los vedas animan
la vida social, ética, filosófica y religiosa de millones de personas
de todo el mundo. La palabra veda significa conocimiento. Los versos de la poesía
de los vedas son considerados como mantras: Los sonidos mismos tienen un poder.
Estas palabras al pronunciarse, pueden hacer ver y experimentar un determinado
estado de conciencia. Las modernas iniciativas de paz de Gandhi y su movimiento
de No Violencia en la India, así como las marchas de libertad del Dr.
Martín Luther King en los Estados Unidos tomaron su inspiración
del principio védico de Ahimsa, que veremos más adelante.
El término hinduismo fue acuñado por los musulmanes de los pueblos
vecinos de Afganistán y Persia, y designa a la gente que vivía
a lo largo del río Sindhu, que bordea las regiones del noroeste de la
India. Estas tribus musulmanas pronunciaban la "s" como una "h",
así que Sindhus se convirtió en Hindus.
El término hindú es vago y se refiere a personas con un amplio
número de creencias religiosas. No hay una sola religión hindú.
Y el sistema védico original es bastante diferente del hinduismo contemporáneo.
Se defiende claramente el vegetarianismo, aunque en la tradición védica
se permite el sacrificio animal bajo determinadas circunstancias. Estos sacrificios
eran utilizados para atraer a las personas carnívoras a una forma de
vida más santificada mediante la observancia de las normas y regulaciones
de las sagradas escrituras. De acuerdo con la filosofía tradicional hindú,
basada en la ley del karma, si comes un animal, serás comido por él
en el futuro. Para cada acción hay una reacción igual u opuesta.
Aunque la palabra karma significa literalmente "acto", también
implica "causalidad".
Pero en el s. VI a.C. sólo los brahmanes, ascetas religiosos, y monjes
y devotos de algunas sectas específicas dentro del hinduismo eran verdaderamente
vegetarianos; aunque todos los hindúes se abstenían de comer carne
de vaca, terneros, toros y bueyes. Mientras que los seguidores de algunos cultos,
se abstenían de comer carne también de otras especies, -como los
seguidores de Vishnú que no tomaban pescado-, la mayoría de los
hindúes mataban y comían carne de gallina, cabra y oveja. Y lo
que es más, el sacrificio de sangre era ampliamente practicado en los
templos de la India según los antiguos ritos védicos.
El jainismo es un término que designa la religión pre-védica
de la India, que difiere bastante del hinduismo. En esta antigua religión,
se respetaba la vida animal observando una estricta dieta vegetariana. El jainismo
enfatiza el esfuerzo personal y la iniciativa para obtener un buen karma. La
ética básica del jainismo es el desarrollo intrínseco en
la propia vida del principio de Ahimsa hacia todos los seres humanos y animales.
Este principio envuelve el acto de No Dañar y la No Violencia.
El comportamiento humano que violare este precepto ético -mediante la
agresión a las personas en las guerras, o cazar, pescar y cualquier otra
forma de daño hacia la vida animal- está estrictamente proscrito.
Es una conducta vista como inmoral y como generadora de un karma negativo que
se va acumulando en la persona que la lleva a cabo.
El propósito del jainismo es seguir el principio de Ahimsa, lo que envuelve
el seguimiento de una dieta vegetariana estricta y tratar a todos los seres
con empatía y amabilidad.
El vegetarianismo practicado en el jainismo difiere en que no consumen tubérculos,
como nabo, remolacha, zanahoria o apio, tan importantes en la alimentación
vegetariana. Tampoco consumen ningún producto lácteo.
Si no se mata a las criaturas vivientes, la carne no puede ser conseguida
y, dado que matar es contrario al principio de Ahimsa, hay que dejar de comer
carne. La tradición védica condena también a todo aquél
que colabora en la matanza del animal (el que corta la carne, la compra, la
vende, la cocina o la sirve), como igualmente culpable. Sólo aquellos
que no participan en ninguna de estas actividades practican realmente el principio
de Ahimsa.
De las tres civilizaciones más tempranas (Egipto, Mesopotamia e India),
la civilización hindú es la más intrigante y enigmática.
A lo largo del río Nilo la agricultura se beneficiaba de las inundaciones
anuales, y no era necesario arar, abonar o regar. Los principales cultivos,
especialmente los cereales, emergían de las inundaciones y se cosechaban
meses después. Se cultivaban trigo, cebada y arroz, con guisantes, mostaza,
sésamo y dátiles, así como algodón. Los pueblos
hindúes tenían domesticados al gato y al perro, así como
al ganado, algunas aves, cerdos, camellos, búfalos y elefantes, cuyo
marfil era muy utilizado. Se importaban oro, plata, cobre, lapislázuli,
turquesa y jade de Mesopotamia, Creta y Egipto.
Después del 1.000 a.C. los animales se sacrificaban recitando versos
sagrados conocidos como mantras. Había un componente de chantaje en derramar
sangre para coaccionar a los dioses a conceder lo que se les pedía. Poco
a poco, los sacerdotes brahmanes se convirtieron en la elite de la sociedad,
que estaba dividida en tres clases sociales: guerreros, granjeros y criadores
de ganado, y siervos. Se pertenecía a una determinada clase si habías
nacido en ella y para siempre. Posteriormente el hinduismo creó nuevas
clases y desarrolló el sistema de castas.
Los brahmanes eran los sacerdotes védicos. Aprendían muchas
disciplinas y tradiciones de antiguas civilizaciones de la India: Yoga, meditación,
ayuno, celibato y aislamiento físico; un estilo de renuncia devota que
era completamente nuevo para el mundo, técnicas practicadas antes de
llevar a cabo los sacrificios. Para ellos el sacrificio no era suficiente para
alcanzar la otra vida. La muerte no es la conclusión, pero sí
lo es el renacimiento en otra forma de existencia; y ésta está
determinada por la calidad de nuestros actos, nuestro karma.
La alimentación de las otras clases incluía carne raramente.
La carne se guardaba para sacrificios y celebraciones. Su dieta consistía
en pan, leche, productos lácteos (pasteles de harina y mantequilla),
verduras y frutas. La cebada era el principal cereal y después el arroz
y el trigo. Nunca se ordeñaban vacas hasta pasados diez días desde
el nacimiento del ternero.
Alrededor del 600 a.C. aparecen grandes cambios. Los antiguos dioses védicos
empiezan a fallar y los sacrificios animales comienzan a ser desaprobados. Aunque
los brahmanes continuaban sacrificando y comiendo carne, la sociedad comienza
a censurar sus actos.
Hacen falta ochenta y seis trasmigraciones para que un alma suba de demonio
a vaca, y en una más se convierte en humana. Pero las almas pueden volver
fácilmente hacia atrás, y si se mata a una vaca, ésta volverá
hacia atrás sus ochenta y seis trasmigraciones y será de nuevo
demonio. Vacas y vegetarianismo andan unidos a esta idea de reencarnación,
la doctrina central de la religión hindú. Los actos previos determinan
bajo qué apariencia el alma será renacida, según el concepto
de karma. Este proceso de renacimiento no tiene principio ni fin, es un ciclo,
hasta que el alma se hace una con la de Dios. Pero esto sólo pasa si
la persona pierde sus ataduras a los objetos mundanos y se libera de todos sus
anhelos y deseos.
El fundador del jainismo, contemporáneo de Buda, reaccionó en
contra de los brahmanes, su riqueza, elitismo y sacrificio de matar animales.
El jainismo asimiló algunas deidades hindúes de las escrituras
védicas y compartió algunos conceptos del budismo, pero su idea
de ascetismo era muy fuerte, enseñando que todas las cosas tienen vida,
incluso rocas y piedras, y la tarea de vivir consiste en liberar esas vidas
atrapadas en materia y carne, luchando por conseguir una mayor austeridad.
Como parte de esa total No Violencia, tenían siervos que barrían
el suelo antes de que pasaran por encima para poder así salvar de ser
pisados a infortunados insectos. También llevaban tapada boca y nariz
para evitar tragarse algún mosquito.
Su preceptor, Mahavira (599-527 a.C), comenzó a llevar una vida asceta
a los veintiocho años, endureciendo privaciones y practicando la meditación
hasta que fue iluminado. Predicó el jainismo durante treinta años
hasta que murió.
El jainismo predica la tolerancia universal. Nunca evangeliza, ni compite, ni
critica. Es una filosofía y una religión que aún florece,
principalmente en la India occidental, donde se hizo muy fuerte, e incluso cuenta
hoy en día con cuatro millones de seguidores, todos estrictamente vegetarianos.
No como el budismo, nunca traspasó las fronteras de su lugar de nacimiento.
En la India son famosos por sus hospitales para animales.
Según la literatura védica, hay 8.400.000 diferentes especies
de vida, y aunque algunas son incuestionablemente más avanzadas que otras,
tratar alguna de ellas de forma irrespetuosa o dañina es una violación
de Ahimsa.
El punto de vista védico es que una persona debe ver la misma fuerza
de vida en todas las entidades vivientes. Por eso hay que desear hacer el bien
a todas las criaturas, punto central del hinduismo.
De todas las criaturas, las vacas ocupan un lugar especial en la tradición
religiosa hindú. En palabras de Mahatma Gandhi:
"La madre vaca es, en muchos sentidos, mejor que la madre que nos dio
la vida. Nuestra madre nos da leche durante un par de años, y espera
que la ayudemos cuando crezcamos. La madre vaca no espera nada de nosotros salvo
hierba y cereales. Nuestra madre a menudo enferma y espera que la cuidemos.
La madre vaca raramente enferma. Nuestra madre, cuando muere, espera los gastos
de un funeral o cremación. La madre vaca es tan útil muerta como
viva"
Tradicionalmente se considera a la vaca querida por Krishna, que es glorificado
en los textos védicos y post-védicos como Señor Supremo.
Según las escrituras sagradas tradicionales hindúes, la primera
vaca, era uno de los tesoros producidos por el océano cósmico,
y los cinco productos de la vaca (leche, cuajada, mantequilla clarificada, orina
y estiércol), se consideraban purificadores. Pero no se endiosa a ninguna
vaca, como podría suponerse, ni hay templos construidos en su honor.
En cambio, a la vaca se la respeta como una de las siete madres, porque ofrece
su leche como lo hacen las madres naturales (las otras madres son la madre natural,
la comadrona, la mujer del gurú, la mujer del brahmán, la mujer
del rey y la tierra).
Las vacas juegan un papel central en la economía hindú. El estiércol
de las vacas sirve como un fertilizante económico y, almacenado en tanques
subterráneos, genera gas metano usado para calentar y cocinar. También
es un eficaz desinfectante y se usa como cataplasma y agente limpiador.
La No Violencia, en la tradición védica, ha de ser practicada
con sentido común, según cuentan las sagradas escrituras y maestros
cualificados. El historiador hindú S. Dasgupta pregunta: "Si una
bestia peligrosa entra en un cobertizo de ganado, ¿debemos matarla o
permitir que destruya el valioso ganado? Matarla -concluye-, pues el objetivo
principal es mantener el orden social y el bienestar de la gente". Un elevado
estado de No Violencia implica ser violento por un bien superior.
Mucho antes de que San Francisco fuese declarado el patrón de los animales,
los sabios de la antigua India ya habían reconocido espiritualidad en
todas las criaturas vivientes. Los textos védicos describen reencarnaciones
de Dios en varias formas no humanas, algunas de las más populares eran
el cerdo salvaje, la tortuga, el pez y el caballo, e incluso una criatura mitad
hombre mitad león. Las escrituras védicas no promueven el politeísmo;
por contra, los vedas afirman que es el mismo Dios que aparece de varias maneras.
Para ellos el alma trasmigra de un cuerpo a otro, entre especies, hasta que
finalmente alcanza la forma humana, equipada con la razón y la habilidad
para indagar sobre la Verdad Absoluta. El ciclo de repetidos nacimientos y muertes
puede acabarse al encontrar el Reino de Dios. Incluso hay escrituras en sánscrito
en las que hasta las almas en formas animales pueden liberarse de repetidas
reencarnaciones. Esta es una indicación de cuán equitativamente
eran vistos los animales en los textos védicos, ya que esta es la única
religión del mundo que declara que los animales pueden alcanzar el mismo
destino supremo que los humanos.
Esta es, por tanto, una tradición religiosa que enfatiza no sólo
el vegetarianismo sino la igualdad espiritual de todos los seres vivientes,
que no pueden ser torturados cruelmente o esclavizados. El vegetarianismo no
es más que la confirmación de que todos los seres vivientes tienen
la misma espiritualidad.
Pero además de la ética y a pesar del conocimiento popular de
los efectos adversos de comer carne, la dieta no vegetariana se fue extendiendo
inevitablemente, por las invasiones de los musulmanes y de los británicos
en la India.
* * *
Ana Moreno
ana@mundovegetariano.com
Extraído de "La
Historia Vegetariana desde Adán y Eva al Siglo XXI".
Ediciones Mandala. Prólogo por David Román.